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MAZATLÁN

MAZATLÁN. – El mal tiempo sigue haciendo de las suyas en las Playas de Mazatlán, y por cuarto día consecutivo se mantiene cerradas a los bañistas, ya que se siguen registrando oleajes muy fuertes en toda la franja costera de la entidad, provocando algunos daños en infraestructura turística, así como a los pescadores que no pueden laborar. 

Punto MX se fue a dar un recorrido que abarcó desde Playa Norte hasta Oceánica, donde se observó que el mar sigue golpeando con fuerza y reclamando lo que es suyo, afectando a restaurantes y condominios construidos a pie de playa. Pero el Malecón hace su función como muro de contención, aunque el poder del mar ha hecho que las olas lleguen hasta las avenidas, donde se observan montículos de arena y hasta charcos de agua.

No han salido a pescar

En Playa Norte, las pangas de los pescadores siguen sobre la banqueta del Malecón, esperando que la marejada disminuya la intensidad para poder salir a capturar, pero por el momento se reúnen a platicar y cuidar sus herramientas de trabajo. 

“No tenemos ninguna opción, si no amarramos las lanchas o las subimos, el agua del mar las rompe o bien se las llevará ya que el oleaje está muy fuerte y más en la noche, toma más potencia. Dios guarde nos rompe una, nos atrasa más”, expresó Alberto López.  

Ante el embate que ha sufrido esa zona, el secretario de Desarrollo Económico, Turismo y Pesca, Ricardo Velarde Cárdenas, les prometió hacer un mejoramiento para todos, desde la rampa de acceso a la playa, así como mejorar la palapa de descanso, pero no les pudo prometer que el mal tiempo se irá.

Empezar de cero

El fuerte oleaje lo causó el ciclón tropical Kay, aunque estaba a cientos de kilómetros de Mazatlán, las olas de más de 4 metros de altura han dejado muchas pérdidas. Ya rumbo a la avenida Del Mar, del Monumento al Pescador hacía Valentinos, las olas siguen dando espectáculo único para los que caminan por la franja costera.  

Los estragos son evidentes en los restaurantes de palapa. Los propietarios han visto que parte de su patrimonio sea jalado por el mar, pero no todo está perdido, han tenido tiempo para desmantelarlo e ir por lo que el agua salada no se ha llevado.

“De la mano que trajo el mal tiempo el Mar que ha subido hasta chocarnos, fue que logramos sacar el inmobiliario, la verdad, otros años no alcanzábamos a sacar nada, hoy sí se pudo y eso es bueno”, expresó Carolina Macías, restaurantera del sitio.  

Hace apenas 11 meses, alrededor de seis palabas fueron afectadas por las ráfagas de viento y el fuerte oleaje que se vivió en la ciudad debido al huracán “Pamela”, y hoy de nueva cuentan tendrán que levantarse de golpe. 

Algunos trabajadores tratan de rescatar los troncos/muros sanos que el mar derribó, pero no se logró llevar.

El mar que rompe sobre los muros del malecón arroja arena hacia la calle y personal del Ayuntamiento de Mazatlán han estado trabajado por varios días para mantener limpia la zona.

Sin playa para los turistas…y surfistas

El fuerte oleaje ha obligado a las autoridades municipales a tomar decisiones importantes, una de ellas fue quitarle parte del atractivo a Mazatlán, cerrar las playas…aunque realmente no hay, porque el mar se las llevó.

A pesar de que el acceso a playas está restringido, la Secretaría de Seguridad Pública, a través del Escuadrón del Salvamento Acuático, ha realizado un par de rescates de personas que hacen caso omiso.

Durante estos cuatro días, los surfistas miran con asombro, y tristeza no poder montar las olas de más de 4 metros de altura.

Ya adelante en la zona hotelera, sobre la Camarón Sábalo, también se quedaron sin playa, y quienes lo han sufrido más son los huéspedes.

En la zona de Cerritos se observan con más detalle los estragos de este mal tiempo, donde el mar arrojo piedras a la arena, impidiendo el paso, además de la destrucción del pavimento de algunos puntos y algunos casos entrando hasta los condominios cercanos al Mar.  

“Ayer (jueves) estuvo fuerte, las olas eran una locura, el mar arrastró una lancha, hoy también está bravo tuvimos que poner unas tablas aquí en el restaurante y la zona de la escalera está dañada, ojalá pronto nos recuperemos y todo vuelva a su normalidad”, expresaron trabajadores de la zona.  

El mar no tiene para cuándo, está embravecido, y quienes sufren las consecuencias son los que están cerca de él. Lo afectados sólo esperan que el mal tiempo pase y ellos puedan volver a trabajar.

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