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CIUDAD DE MÉXICO.- El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, descartó que haya “mano negra” en el conflicto de la refinería de Tabasco Dos Bocas para frenar la obra, sino que se trata de un problema entre sindicatos por el control del contrato de trabajo.

Durante la conferencia matutina de hoy, el mandatario habló sobre el paro de labores que mantienen alrededor de 3 mil trabajadores en la refinería que se construye en el municipio de Paraíso, Tabasco, cuya obra registra un avance del 64% en obra física y más de 80% en la parte mecánica.

Los trabajadores paralizaron labores desde el martes pasado.

«Espero que lo de Dos Bocas sea algo aislado y pedirle a los dirigentes a que ayuden y pedirle a los trabajadores que no se dejen manipular, que si quieren un dirigente para que les ayude, estoy a las órdenes de ellos”, expresó.

Señaló que tiene información de que a los trabajadores que construyen la refinería se les está pagando lo justo y que tienen las prestaciones conforme a la Ley, e insistió en que el conflicto laboral se debe a una disputa por el control del contrato.

Ayer por la mañana, trabajadores de ICA Flour denunciaron agresiones de parte de la Guardia Nacional; sin embargo, la corporación informó que no participa en ningún operativo ni diligencia relacionada con la obra de la refinería Dos Bocas, en Tabasco.

López Obrador hizo un llamado a los trabajadores para que no se dejen manipular y se ofreció a ser su dirigente para atender sus demandas.