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Una despedida que deja huella: el último Pajuma del padre Jesús Armando Durán
Con emoción y gratitud, el padre Durán Sánchez cierra una etapa al frente del Pajuma, y deja huella en la fe de cientos de jóvenes en Mazatlán
MAZATLÁN.- Con la voz entrecortada y la mirada cargada de recuerdos, el padre Jesús Armando Durán Sánchez hizo una pausa para mirar atrás: no fue solo el cierre, sino el final de una etapa que, durante cinco años, que deja huella y lo une profundamente con la juventud mazatleca a través de la Pascua Juvenil de Mazatlán, Pajuma.
Este 2026 marca su última participación como coordinador de la Pascua Juvenil en Mazatlán, una responsabilidad que asumió con la misión de acercar a los jóvenes a la fe y que hoy deja con la satisfacción de haber sembrado esperanza.
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“Hay muchas emociones, sobre todo en que se realice un trabajo bien, de la mejor manera, y poder dejar algo grande este año. Fue hace cinco años que tomé este gran reto con los jóvenes”.
Padre Jesús Armando Durán Sánchez
Coordinador del Pajuma

Originario de Tecuala, Nayarit, pero formado en Mazatlán desde los 13 años, el sacerdote recordó que este próximo 25 de abril cumple siete años de ministerio, un camino que ha estado marcado por el acompañamiento espiritual y el trabajo cercano con la comunidad.
Fue en medio de la pandemia cuando el Pajuma encontró nuevos caminos para mantenerse vivo: encuentros híbridos, esfuerzos compartidos y una fe que, a pesar de la distancia, nunca se debilitó.
“Hay muchos que siguen participando cada año; es algo grande porque les sigue ayudando en su vida de fe y en su vida personal. En este mundo se necesita de Dios para seguir caminando de su mano”, destacó.
Con nostalgia, evocó sus primeros pasos en Cosalá y su llegada a Catedral, donde consolidó este proyecto juvenil que hoy deja como legado.




Ahora, su camino continúa en otra dirección. El padre Durán asumirá una nueva encomienda como Párroco en La Noria, donde dedicará su ministerio al servicio espiritual, administrativo y pastoral de la comunidad.
“Todo se dio muy rápido, de un día para otro; no se me había comentado nada ni yo lo esperaba. Fue entonces cuando se dio este cambio”, compartió.
En medio de un contexto complejo para Sinaloa, el mensaje del padre Durán para los jóvenes permanece firme y esperanzador, es un mensaje que deja huella.