Cultura
Mira lo que la Feria del Libro de Culiacán 2025 trajo en su primer día
Culiacán huele a papel y tinta, a libros llenos de letras o de colores, de fábulas o realidad descarnada, todo en Feria del Libro que así vivió su primer día
CULIACÁN.- Un torbellino de actividad llenó el Centro de la Ciudad, niños y niñas vestidos de fantasía o con uniformes escolares, pero todos curiosos de estar rodeados de libros, y es que fueron testigos de la inauguración de las actividades del primer día de la Feria del Libro Culiacán 2025.
Culiacán huele a papel y tinta, a libros llenos de letras o de colores, de fábulas o realidad descarnada, es un torbellino de actividad cultural que disfrutan por igual los más pequeños con los cuentacuentos, o los más doctos, con la presentación de las novedades editoriales.
Pase a leer Inaugura Alcalde Feria Internacional del Libro Culiacán, 2025 – Punto MX
¿Sabes qué se vivió el primer día de la Feria del Libro Culiacán?
¿Sabes qué se vivió el primer día? Probablemente no, o por lo menos no todo, por eso aquí te lo vamos a contar paso a paso.
Inauguración
El Alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil dio por iniciada la Feria del Libro Culiacán 2025 y la calificó como “patrimonio de todos”.
Lo acompañaron la secretaria de Educación Pública y Cultura, Gloria Himelda Félix; Élmer Mendoza, presidente del Colegio de Sinaloa; la niña Aranza Godínez Ávila, de la Escuela Primara Álvaro Obregón.
Así como la presidenta del Sistema DIF Bienestar, Irma Nidya Gasca Aldama; el director general de Estudios Churubusco, Cristián Calónico Lucio;

También la gerente de Filantropía Familiar de Fundación Coppel, Doris Ibel Gutiérrez; el Rector de la Universidad Autónoma de Occidente, Pedro Flores Leal; y los diputados locales Stefany Rea Reátiga y Rodolfo Valenzuela.
Recorrido por las editoriales
Luego de la inauguración, la visita obligada era la zona de stands de las editoriales.
Está zona está ubicada en la sección F8, sobre la acera de la Avenida Álvaro Obregón entre las calles Miguel Hidalgo y Antonio Rosales, el pabellón se compone de cuatro zonas que reúnen instituciones, editoriales y colectivos literarios locales, nacionales e internacionales.
Entre las instituciones participantes destacan el Instituto Sinaloense de Cultura, El Colegio de Sinaloa, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Sinaloa, la Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa y el Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa.


En la zona F8, el público puede disfrutar de una amplia variedad de títulos y estilos ofrecidos por editoriales como Ediciones Mercuriana, Moneros de Sinaloa, Editorial Mandarina, Cita a Ciegas con la Literatura, Editorial Océano, Editorial Sicoben, Editorial Emusa, Editorial Anagrama, Editorial Delfín, Hachette, Santillana y Grupo Planeta.


Foro infantil, en el primer día de la Feria del Libro de Culiacán
Lo que atrapó a los pequeños lectores fue el Foro Infantil, un espacio dedicado a fomentar el gusto por la lectura, la imaginación y la creatividad desde la infancia.
El foro abrió sus puertas con ocho talleres temáticos inspirados en clásicos de la literatura universal: El Principito, Harry Potter, Caperucita Roja, Descubriendo el mundo de los dinosaurios, Don Quijote de la Mancha, Annia la vendita que danza, Alicia en el país de las maravillas y Veinte mil leguas de viaje submarino.
Cada uno de ellos estará atendido por experimentados cuentacuentos, narradores orales y promotores de lectura.
Foro Patio del Ayuntamiento
El Foro Patio del Ayuntamiento fue escenario para de la presentación del libro Una moneda no se le da a cualquiera, del historiador sinaloense Rafael Ayala Aragón.
El autor, maestro en Historia y profesor investigador de la Facultad de Historia de la Universidad Autónoma de Sinaloa, además de miembro de la Asociación de Historia Económica de la Universidad Nacional Autónoma de México, presentó su obra bajo el sello de Astra Ediciones, acompañado por Samuel Ojeda como presentador.
Ahí mismo, se hizo un homenaje a Fernando del Paso, de quien Élmer Mendoza destacó es un maestro, cómo él va construyendo sus novelas espaciales donde hay un gran juego con los personajes, con el lenguaje; para mí es un autor fascinante.





Alejandro Espinosa subrayó la manera en que Del Paso transformó la historia nacional en una exploración del lenguaje, mientras que Mariscal de Gante resaltó el “sentido del humor disparatado” presente en Palinuro de México, una de sus obras más emblemáticas.
Posteriormente, se presentó el libro Configuración de las políticas públicas para la cultura en Sinaloa, 1950-2004, del autor culiacanense Francisco Padilla, editado por la Universidad Autónoma de Sinaloa, con comentarios de Azucena Manjarrez y Ronaldo González, quienes reconocieron el valor documental de la obra como una aportación al estudio de las instituciones y políticas culturales del estado.
El cierre de la jornada en el Patio del Ayuntamiento estuvo a cargo de los investigadores Margarita Beatriz Villaseñor Medina y Blas Valenzuela Camacho con la presentación de su libro Producción del espacio social migrante en los mercados al aire libre de Phoenix, Arizona, publicado por Tirant lo Blanch, y cometado por Guillermo Ibarra.



Auditorio del Instituto MIA
El Auditorio del Instituto MIA fue escenario de la presentación de dos obras que invitan a la reflexión y al diálogo desde distintas perspectivas de la experiencia humana: Las calladas del Boom, de la escritora sonorense Evelina Gil, y Las emociones en pocas palabras, de los autores culiacanenses Mario Córdova, Norma Campos, Andrea Valenzuela y Adrián Espinoza.
Ernestina Yépiz destacó el valor de Las calladas del Boom como una recuperación de voces femeninas que, pese a su talento, fueron relegadas del reconocimiento literario durante la generación del llamado Boom latinoamericano.
Las emociones en pocas palabras, publicado por Andraval Ediciones, reúne relatos breves que exploran el universo emocional desde la cotidianidad, el humor y la introspección, dijo la presentadora Maritza López.
Durante el diálogo, los escritores coincidieron en la importancia de la literatura como herramienta para comprender la sensibilidad humana y construir puentes de empatía en tiempos complejos.


En este escenario se presentó el recital de poesía Algo más que el bosque, ofrecido por el escritor Miguel Gane, originario de Rumanía y autor publicado por Penguin Random House.


Brilla sobre mí un sol que invento, de Mateo Morrison, y La ausencia, de la reconocida narradora mexicana Mónica Lavín, dos propuestas literarias que invitan a la introspección y a la exploración de los afectos humanos.

Asimismo, llegó Laberinto de lo inhumano. 28 relatos de lo inesperado, una antología editada por Estigma Ediciones y Todo lo que no te compré en París, del escritor paraguayo Fernando Pistilli, bajo el sello de Editorial ConTexto.
Foro Casa del Maquío
El foro La Casa del Maquío se llenó de intensidad narrativa y sensibilidad femenina con la presentación de dos obras que exploraron los márgenes de la vida, el dolor y la esperanza: Navaja verde o negra, de Mara Romero; y La novia del león, de Elma Correa.
Raquel Cota guio la conversación sobre la crudeza y belleza que se entrelazan en los relatos de la sonorense Mara Romero, en un libro editado Editorial Suma de Letras / Penguin Random House.
Mariel iribe hizo lo propio con Elma Correa, quien presentó su libro editado por Editorial Nitro Press.


Música y danza, complementan la lectura
El ambiente festivo marcó la Feria Internacional del Libro Culiacán 2025, donde la música, el arte y la convivencia familiar se hicieron presentes en el escenario principal instalado sobre la calle Ruperto L. Paliza, justo detrás de Catedral.
Desde las primeras horas del día, decenas de asistentes se dieron cita para disfrutar de las presentaciones musicales que acompañaron el arranque de esta gran fiesta cultural.




Y la noche alcanzó a los asistentes a la Feria, y no pudo terminar mejor, con la presentación estelar de la Big Band, una agrupación que conquistó al público con su fuerza escénica, su impecable ejecución y su mezcla de estilos que fueron del jazz clásico al blues y la fusión contemporánea.
La calle Ruperto L. Paliza, detrás de Catedral, se convirtió en punto de encuentro para familias, jóvenes y amantes de la música que disfrutaron del ambiente nocturno entre luces, aplausos y baile.
Bajo la dirección del maestro José Alfredo Manríquez Guzmán, la Big Band, integrada por 25 músicos y cantantes, con secciones de saxofones, trompetas, trombones y percusiones, interpretó una selección de piezas que reflejaron la versatilidad de su repertorio.


El concierto marcó el cierre musical de una jornada que a lo largo del día ofreció presentaciones de violinistas, flautistas, danza folclórica y trova, confirmando que la FIL Culiacán 2025 es también una celebración de la música y el arte en todas sus formas.