Maleconeando
Reina de los Juegos Florales, la mujer de la cultura y las artes del Carnaval de Mazatlán
Durante el Carnaval Internacional 2026 ¡Arriba la Tambora! Los Juegos Florales cumplirán 101 años de historia, un reinado que representa la cultura y las artes
MAZATLÁN. – Más allá de la algarabía, la fiesta y el confeti, el Carnaval Internacional de Mazatlán es cultura, tradición y arte, que son representados por la Reina de los Juegos Florales, que este año cumplirá 101 años.
Después de ya fijar la corona de Reina del Carnaval como un símbolo de representación en la fiesta, los mazatlecos, a finales del siglo XIX vivían en la bonanza comercial, la industria; Mazatlán se había convertido en el puerto de México y, por ende, su fiesta de Carnaval creció y se popularizó.
Bajo ese ‘mood’ nacieron los primeros Juegos Florales que se pueden documentar en la historia local y fue para celebrar el centenario de la fundación de la ciudad en 1906; sin embargo, con el estallido de la revolución mexicana los sueños de progreso y de grandeza cultural se esfumaron para renacer quince años después.
La Primera Exposición Regional del Noroeste, efectuada en 1925, fue el primer intento para impulsar la deteriorada economía mazatleca.

En el marco de esta exposición, la sociedad literaria “Vesper”, a propuesta del Dr. Rafael Domínguez y el Ing. Alfredo Álvarez, colaboró con los organizadores de la feria convocando un concurso poético que dio origen, nuevamente, a los Juegos Florales.
Tres años después, en 1928, por primera vez un concurso de esta naturaleza se integraría al Carnaval, como un preludio cultural al desacato generalizado; en 1934 se organizó un segundo certamen, pero no fue hasta 1937 cuando empezó la verdadera consolidación de este reinado de carnaval.
Desde entonces se determinó que la fecha de su celebración sería el viernes previo a la quema del Mal Humor.

Juegos Florales y Clemencia Isaura, unidos por una corona
Con los cambios del comité, los criterios y miembros del jurado han variado; en algunas etapas han predominado las formas clásicas y en otros casos poemas que rompen con la forma y el tema han obtenido la flor natural, cuyo certamen literario lleva el nombre de “Clemencia Isaura” desde 1973.
A su vez, la creación e inserción del Premio Mazatlán de Literatura en los Juegos Florales se puso de manifiesto desde 1965 con la pujante iniciativa de Antonio Haas, Francisco Álvarez Fárber y Raúl Rico Mendiola, con el afán de que el puerto de Mazatlán brindara un reconocimiento a la obra más sobresaliente en el ámbito nacional por su calidad literaria en el curso del año.
Los recintos por excelencia para estas premiaciones fueron los teatros Rubio, Royal y el cine Zaragoza.

En 1989 volverían al teatro Rubio, precisamente antes de su remodelación final que conocemos como Teatro Angela Peralta. Para 1992 y 1993, con una estupenda reacción popular, el máximo festejo cultural de Carnaval se llevó a cabo en el Estadio Teodoro Mariscal.
Como parte del protocolo, una joven reina debía presidir la velada del Gay Saber. En 1928 y 1934 la Reina del Carnaval tuvo la oportunidad de ceñir dos coronas y vestir dos ajuares distintos en una misma temporada, pero a partir de 1937 se estableció que la candidata que ocupara el segundo lugar sería la Reina de los Juegos Florales.

Entre 1951 y 1960 la Reina del Carnaval volvió a asumir a un tiempo los dos reinados y a partir de 1961 se separaron de nuevo las coronas, esta vez de manera definitiva.
Para los mazatlecos, la Reina de los Juegos Florales representa ante el mundo lo que el puerto tiene para ofrecer en cultura y arte, epicentro de coros, teatro, pintura, escultura, danza contemporánea, ballet y folclor, que con el paso de los años le ha dado fuerza y una cartelera anual que pocos saben más allá del regional mexicano.