MAZATLÁN.- En el Parque Bonfil ya no suena igual el amanecer. Donde antes había motores encendiéndose y tripulaciones alistando redes, hoy hay silencio. Barcos inmóviles, oxidados, amarrados...
La pasan mal pescadores durante veda del camarón, ya que batallan hasta para encontrar trabajo como guardias, mecánicos, albañiles y veladores