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Urge rescate financiero para la UAS, reclama comunidad universitaria
Tiojari Dagoberto Guzmán Galindo, llamó a la unidad a la Comunidad Universitaria del Bienhacer y a exigirle a la federación respuesta ante la situación financiera de la UAS
MAZATLÁN. – Tiojari Dagoberto Guzmán Galindo, en representación de la comunidad universitaria del Bienhacer, llamó a la unidad y a la búsqueda de soluciones financieras definitivas, como parte de las exigencias del sector docente y administrativo de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Esto ante la petición que el rector Jesús Madueña Molina hizo al Gobierno Federal, de asignar recursos extraordinarios que permitan la continuidad de las actividades de la UAS y la solvencia económica de sus trabajadores.
Guzmán Galindo señaló que la nómina quincenal de la institución ronda en los 260 millones de pesos; lo que sumado a los adeudos del 2025 y el nulo apoyo extraordinario federal desde hace tres años, genera incertidumbre para la educación pública y particularmente para el pago de salarios y prestaciones.
«La universidad no puede vivir permanentemente dependiendo de préstamos o soluciones temporales que únicamente trasladan el problema hacia adelante. La estabilidad institucional debe construirse sobre soluciones reales y de largo plazo».
Tiojari Dagoberto Guzmán Galindo
Integrante de la comunidad universitaria del Bienhacer
Tiojari Dagoberto Guzmán Galindo, investigador de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas y representante de la comunidad académica ante la Contraloría Social Universitaria, alzó la voz en nombre de docentes, personal de intendencia, administrativos y de confianza para exigir certidumbre laboral y defender el futuro de la educación pública en el estado.

Guzmán Galindo enfatizó que detrás de la actual situación financiera de la casa de estudios se encuentran más de 20 mil trabajadores y una matrícula que supera los 170 mil estudiantes, cuyas familias dependen directamente de la estabilidad y la tranquilidad que brinda la institución.
El representante académico expuso las cifras que mantienen en alerta a la comunidad universitaria y reconoció el panorama complejo que se avecina para el cierre del ciclo escolar.
Entre estas, el costo de la nómina, la garantía inmediata, la preocupación se centra en lo que pueda ocurrir hacia finales de junio y, sobre todo, durante el mes de julio, donde los desafíos financieros podrían agudizarse drásticamente, la presión financiera actual.

El pronunciamiento también dejó en claro que, si bien se reconoce el esfuerzo histórico del sindicato en la defensa de los trabajadores, los tiempos actuales exigen unión y firmeza colectiva, cercana y activa sobre las condiciones laborales y económicas de toda la comunidad universitaria.
«Porque defender a la Universidad Autónoma de Sinaloa no es defender intereses personales; es defender el futuro de la educación pública en Sinaloa, dijo.
Guzmán Galindo advirtió que la comunidad universitaria se encuentra lista para manifestarse de manera organizada, responsable y pacífica si es necesario para defender la estabilidad de la UAS y el bienestar de miles de familias sinaloenses.