contacto@punto.mx

CIUDAD DE MÉXICO.- La Secretaría de Economía va con todo: planea endurecer los requisitos para importar acero y cerrar los huecos por donde se ha colado la triangulación y la documentación falsa. El objetivo es claro: poner orden y frenar las trampas en la trazabilidad del acero en México.

Según un anteproyecto publicado en la Conamer, los certificados de molino o de calidad solo serán válidos si tienen firma autógrafa real y sello físico, nada de versiones digitales.

Además, el país de origen del acero deberá coincidir exactamente con lo declarado por el importador, sin margen para “creatividad”.

Con los cambios al esquema de Avisos Automáticos de Importación (AAIPS) y el nuevo Registro de Importadores de Productos Siderúrgicos (RIPS), quien mienta o presente datos falsos podría quedarse fuera del negocio hasta por cinco años.

Te puede interesar: México apuesta fuerte por su futuro digital con Coatlicue, la supercomputadora – Punto MX

La Canacero celebró la medida y aseguró que ayuda a proteger el comercio legítimo, sobre todo cuando el mercado mundial está saturado: la OCDE estima que la sobrecapacidad llegará a 721 millones de toneladas en 2027, y China ya exportó 118 millones de toneladas en 2024.

Sin embargo, no todos aplauden. Algunos especialistas advierten que estas reglas podrían convertirse en obstáculos al comercio y violar normas de la OMC, por su aplicación discrecional.

En contraste, otros expertos consideran que los cambios responden a la presión de Estados Unidos para tener un mayor control sobre el comercio de acero en la región. Un ajuste que promete más control… y también más debate.

Descarga gratis nuestra App

Download on the App Store    Disponible en Google Play