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Menos aranceles al acero, pero más inversión: la nueva jugada industrial de EU
Estados Unidos reduce aranceles a acero condicionado a inversión local, presionando a empresas mexicanas y reconfigurando la dinámica industrial norteamericana
CIUDAD DE MÉXICO.- Estados Unidos está moviendo las piezas en el tablero industrial de Norteamérica. La reducción de aranceles al acero y aluminio de México y Canadá, de 50 a 25 por ciento, viene con condiciones de invertir y producir dentro de su territorio.
La medida, publicada en el Registro Federal, apunta directo a la cadena de suministro de vehículos medianos y pesados, como camiones y autobuses. Solo las empresas que se comprometan con inversiones concretas en Estados Unidos podrán acceder al beneficio.
Esto implica detallar dónde producirán, con qué capacidad y en qué plazos, además de cumplir con procesos clave como el fundido y colado en la región y formar parte, directa o indirectamente, del sector automotriz pesado.
Para especialistas, el mensaje es más presión que incentivo. Ven esta política como una forma de empujar a la industria mexicana a financiar la reindustrialización estadounidense, bajo la amenaza de perder competitividad si no se alinean.
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Nearshoring inverso
El concepto que emerge es el de nearshoring inverso, ya que en lugar de atraer inversión hacia México, se estaría incentivando el traslado de capital hacia Estados Unidos. Además, advierten que este esquema funciona como un endurecimiento indirecto de las reglas de origen, obligando a que el valor agregado se genere físicamente en ese país.
Aunque hay una reducción arancelaria, el atractivo real es cuestionable. Los costos de producción en Estados Unidos, como mano de obra y energía, siguen siendo altos, por lo que difícilmente será un detonante de nuevas inversiones.
El impacto se concentrará en gigantes como General Motors, Ford Motor Company y Stellantis, junto con su red de proveedores.
Más allá del corto plazo, esta política anticipa una postura más dura de Washington rumbo a la revisión del T-MEC y podría replicarse en otros sectores estratégicos.