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Procesión convierte las calles de Mazatlán en clamor por la paz 

Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Mario Espinosa Contreras, encabeza la procesión por la paz y llama a reconstruir el tejido social

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MAZATLÁN. – Con pasos firmes y en silencio reflexivo, fieles católicos recorrieron las calles de Mazatlán en la tradicional procesión penitencial, una manifestación de fe que este año tuvo un marcado sentido social: pedir por la paz y la seguridad en el puerto. 

En el marco de la peregrinación para pedir perdón por los excesos del Carnaval, el obispo de la Diócesis de Mazatlán, Mario Espinosa Contreras, elevó una oración por las familias que viven momentos de incertidumbre y dolor, especialmente ante el fenómeno de las desapariciones forzadas. 

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Recordó que esta tradición se realiza desde 1959, cuando fue instaurada por el primer obispo, Don Miguel García Franco.  

Sin embargo, subrayó que hoy la súplica adquiere un nuevo significado ante el contexto actual. 

Fotos: Christian Bernal

“Eso nos debe urgir más a pedir a Dios que nos haga ser más pacíficos, la paz no llegará como algo mágico, pero el Espíritu puede inspirar en el corazón y en la mente el deseo de ser pacíficos, menos violentos y más fraternos”, expresó. 

El prelado reconoció que, con el paso de los años, la armonía y la concordia no han logrado consolidarse; por el contrario, la situación de seguridad se ha deteriorado de manera progresiva.  

Por ello, insistió en que la reconstrucción del tejido social no depende solo de la autoridad, sino de la participación de cada ciudadano. 

También pidió que prevalezca la responsabilidad y la moderación en las celebraciones. 

“Pedimos a Dios que así continúe hasta el final, que las personas se comporten sin llegar a excesos”, expresó. 

La peregrinación partió de la Iglesia María del Mar, en Playa Sur, y culminó en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción, donde se celebró la Santa Misa como acto final de una jornada que combinó tradición, reflexión y un llamado urgente a la paz. 

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