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‘Todo se derrumbó…’ Venados de Mazatlán

La temporada 2025-2026 quedará marcada como la más oscura en la historia del club. El peor récord en 80 años

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MAZATLÁN.-  “Yo era feliz contigo, vida mía…Tú eras mi perro fiel, yo era tu guía. Hasta que desperté de mi locura y pude comprender que mentías”, fue la mejor melodía entre los Venados de Mazatlán y su afición… Todo se derrumbó. 

Lo que parecía ser un año lleno de luces, fiesta, color y alegría fue todo lo contrario para la afición porteña que arrancó la temporada 2025-2026 de la Liga Mexicana del Pacífico convencida de que el invierno traería otra historia de orgullo, pelea y pertenencia. 

La campaña concluyó el 30 de diciembre para Mazatlán, al dejar la marca más dolorosa en los 80 años de historia de Venados en la pelota invernal. Histórica, sí, pero por la vía más cruel. Porque perder es parte del juego, pero perder el rumbo, la identidad y la conexión con la gente es otra cosa. 

Fotos: Archivo / Punto MX

Los números no cantan, sentencian

22 victorias y 46 derrotas en un calendario de 68 juegos, el peor récord del club en este formato. Una herida que supera campañas ya negras como 2013-14 (26-40), 2012-13 (27-40) y 2011-12 (27-41). Nunca antes Venados había caído tan bajo. 

Y como dice la canción del buen Emmanuel.  “Yo te creía fiel como la luna, que acude a protegernos cada día…” Pero el diamante dejó de proteger. Y la fidelidad empezó a resquebrajarse. 

Las casacas se fueron guardando, las matracas perdieron ritmo y los pasillos del Estadio Teodoro Mariscal dejaron de vibrar como solían hacerlo. La caída fue lenta, pero constante. El mensaje de la afición fue claro y silencioso: la ausencia. 

Mazatlán terminó como la segunda peor plaza en asistencia de la liga, con apenas 170 mil 314 aficionados en toda la campaña. Solo Tucson, que jugó como visitante permanente, registró menos público. Para una franquicia histórica, el dato no es estadístico: es simbólico. 

 ‘Hasta que desperté de mi locura…’ Y el despertar fue duro 

Desde los escritorios, la temporada nació torcida. Una pretemporada improvisada, decisiones que nunca encontraron forma y un arranque en Nayarit que comenzó con una victoria que fue solo un espejismo. Después, el colapso. No hubo reacción, no hubo punto de quiebre, no hubo identidad. 

La ilusión previa gozo, sonrisas, emoción se transformó en un camino oscuro. La afición fue testigo de un equipo que no mostró ni la mitad de lo que históricamente representa el escudo rojo. 

‘Pude comprender que me mentías…’ Y el engaño se hizo evidente en casa 

Lo que alguna vez fue fortaleza se volvió trámite. El Teodoro Mariscal fue aduana fácil: Venados solo ganó una serie como local, ante Algodoneros de Guasave, para cerrar con una marca de 1-11 en series en casa. 

En toda la temporada, apenas 4 series ganadas de 22. 

El silencio fue aún más cruel en la ofensiva. Once blanqueadas en la campaña, ocho de ellas en casa, retrato fiel de una crisis profunda con el bat y de un equipo sin respuestas. 

Fotos: Archivo / Punto MX

‘De humo fue tu amor, y de papel…

Porque desde el campeonato de 2015-16, Venados ha navegado entre pantanos. Una década complicada que encontró en esta campaña su punto más bajo, firmando su año con menos victorias en temporada regular. 

Es cierto, el pasado reciente incluye dos subcampeonatos (2019-20 y 2023-24), cuatro apariciones en primera ronda de playoffs y dos semifinales superadas. Pero el presente pesa más que los recuerdos. 

Hoy la canción sigue, pero en tono de pregunta: 

¿Será este el inicio de una reconstrucción real o solo otro verso dentro de una crisis prolongada? ¿Cuándo hablará la directiva? ¿Cuándo volverá la fidelidad al diamante? 

Por ahora, Mazatlán guarda silencio, las matracas descansan y Venados, como en la canción, entiende tarde que todo se derrumbó. 

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