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El Sueño Olímpico, de Juan Luis Barrios inspira a Mazatlán
Barrios, doble olímpico mexicano, presenta en Mazatlán su libro Sueño Olímpico y comparte con los asistentes sus vivencias detrás de los Juegos Olímpicos
MAZATLÁN.- El corredor mexicano Juan Luis Barrios, quien representó a México en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y Londres 2012, visitó Mazatlán, donde presentó su libro Sueño Olímpico.
Ello sirvió, además, para que el fondista conviviera con atletas locales antes de la cuarta edición de la Carrera Pedestre Urbanianos Premier 5K y 10K.
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En un encuentro cercano y lleno de anécdotas, Barrios compartió con deportistas, entrenadores y público en general el significado real de perseguir su sueño, destacando que detrás de cada logro deportivo hay una historia colectiva.
“Este libro no habla solo del sueño de un atleta, sino del de toda una familia: padres, hermanos, entrenadores y toda la gente que me ayudó a llegar a unos Juegos Olímpicos. Es, en realidad, la historia de muchos deportistas mexicanos”.
Juan Luis Barrios
Corredor olímpico
A sus 42 años y con una trayectoria que lo consolidó como uno de los mejores corredores de fondo del país, Barrios explicó que Sueño Olímpico busca mostrar el proceso, los sacrificios y la disciplina necesarios para alcanzar el máximo nivel competitivo.
“No quiero contarles mucho de lo que van a encontrar en las páginas, pero sí es un libro sobre cómo se vive ese camino a unos Juegos Olímpicos.
“Al final, como decía un amigo, estamos en dos negocios difíciles: el deporte y los libros, así que gracias a quienes me apoyan”, comentó entre risas.
Sueño Olímpico, de Juan Luis Barrios, ya está a la venta
Sueño Olímpico ya se encuentra disponible en librerías de todo México y también en formato digital a través de Kindle, la plataforma de lectura de Amazon.
Durante su carrera, Juan Luis Barrios destacó en las pruebas de fondo: logró el séptimo lugar en los 5 mil metros de Beijing 2008 y el octavo en Londres 2012, convirtiéndose en un referente del atletismo mexicano moderno.
Su paso por Mazatlán dejó algo más que kilómetros recorridos: dejó la inspiración de un sueño que, como dice su libro, no pertenece solo a un atleta, sino a todos los que lo hacen posible.