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México.- El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que el gobierno federal se ha propuesto no quedarse atrás en materia de protección civil, y por el contrario, llegar primero a los lugares donde se suscita una desgracia, informa Notimex.

“Nos hemos propuesto que no se quede atrás el gobierno, que se llegue primero para auxiliar en caso de un desgracia”, anotó en Palacio Nacional, luego de encabezar la ceremonia de izamiento de bandera a media asta en memoria de las víctimas de los sismos de 1985 y 2017.

En Palacio Nacional, donde entregó el Premio Nacional de Protección Civil 2019, el Ejecutivo federal honró a a todo el pueblo de México y de manera especial, a quienes sufrieron por los dichos movimientos telúricos en la Ciudad de México y en varios estados del país.

“Nuestra solidaridad, abrazo fraterno, cariñoso a todos. Es fundamental todo lo que podamos hacer en lo preventivo ante sismos y otros fenómenos de la natural”, acotó al hacer un reconocimiento a quienes trabajan en la protección civil.

López Obrador recordó que este jueves se llevará a cabo un macrosimulacro como manera preventiva “para ejercitar lo que debemos hacer en caso de un sismo; actuar con calma y seguir al pie de la letra las instrucciones”, dijo.

IZAN BANDERA A MEDIA ASTA EN MEMORIA DE VÍCTIMAS DE SISMOS

López Obrador izó la Bandera Nacional a media asta, en memoria de las personas fallecidas en los sismos del 19 de septiembre de 1985 y de 2017, informa Notimex.

La puerta de Palacio Nacional se abrió a las 7:16 de la mañana y en fila horizontal, con el Jefe del Ejecutivo al centro, salieron del inmueble histórico ocho funcionarios federales y capitalinos, además de su esposa Beatriz Gutiérrez Müller. Todos avanzaron de manera lenta hacia la bandera monumental instalada en el primer cuadro de la ciudad.

A las 7:19, el presidente López Obrador activó el mecanismo que levantó el lábaro patrio del Zócalo hasta la parte más alta del asta y posteriormente bajó a la mitad para honrar a las víctimas del terremoto de magnitud 8.1 de 1985 y el de 7.1 de hace dos años que dejó un saldo oficial de 369 muertos.

Con un “toque del silencio” que la banda de guerra del Ejército Mexicano entonó, se recordó a las víctimas de los fenómenos telúricos. Las miradas de los integrantes de la comitiva se enfocaron en la bandera monumental.

En la ceremonia acompañaron al Ejecutivo federal los secretarios de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Cresencio Sandoval; de Marina-Armada de México, Rafael Ojeda Durán; de Educación, Esteban Moctezuma, y de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, así como el comandante de la Guardia Nacional, Luis Rodríguez Bucio.

Asimismo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo; la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum; el coordinador nacional de Protección Civil, David de León Romero, y el presidente de la Cruz Roja Mexicana, Fernando Suinaga.

Con el Himno nacional concluyó la ceremonia que recordó los desastres naturales, ante la presencia de un centenar de personas de los cuerpos de socorro, de Protección Civil, así como de la ciudadanía que, respetuosa, honró una vez más a las víctimas de los sismos.