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OPINIÓN

Este es el punto: ¿Termina aquí el pleito Toledo-Benítez?

Eduardo Leal
Por , Punto MX
Este es el punto: ¿Termina aquí el pleito Toledo-Benítez?
Luego de un circo mediático entre el gobierno municipal encabezado por Luis Guillermo Benítez Torres y la familia Toledo, actual concesionaria del Estadio Teodoro Mariscal, el problema por el adeudo de agua quedó finiquitado, o al menos eso parece al haber sido difundido este miércoles un cheque por la cantidad de 2.9 millones de pesos, que engloba adeudo, multas y otros accesorios cobrados por Jumapam a Espectáculos Costa del Pacífico.

Dicho cheque liberaría de sanciones a los concesionarios y por supuesto, abriría las puertas del estadio a la afición, luego de dos juegos a puerta cerrada.

Fue hasta pasadas las 6 de la tarde cuando se difundió un flyer de la empresa deportiva en la que anunciaba que el juego sería a puerta abierta, sin dar más detalles.

Como se recordará, el viernes se suspendió la taquilla debido a que no se llegaba a ningún acuerdo entre las partes, puesto que mientras los Toledo no reconocían el adeudo, el Ayuntamiento insistía en el pago, y fue tal la presión que distintas áreas del Municipio que son vitales para el desarrollo de un espectáculo de esa magnitud, no prestarían el servicio como Seguridad Pública, por lo que convertía al estadio en un área poco segura, lo mismo paso este martes.

A eso se le agregó el vencimiento de la Carta de Opinión Favorable, que expiden los gobiernos para la venta de alcohol al público, misma que tiene un costo de 198 mil pesos.

Sin duda la tuvieron muy difícil los Toledo ante la fuerte presión del gobierno municipal, encabezado por el Químico Benítez, que incluso después de esto podría dar clases de cobranza a las empresas y recuperar carteras vencidas en tiempo récord.

El PUNTO en este lío fue más el show mediático que hasta el momento le funcionó bien al alcalde, veremos si los Toledo se quedan con eso o tienen preparado un as bajo la manga, puesto que aseguraron una y mil veces que no reconocían ese adeudo.

En fin, tuvimos un chismorreo digno de un Carnaval, pero en diciembre; aquí lo bueno es que se solucionó el conflicto y se pudo cantar nuevamente ¡playball!... con público.