Lunes 23 de Abril Mazatlán
25°
tipo de cambio
Fuente: DOF
18.62

Trébol de mala suerte

Finalmente sucedió lo que hace tiempo pronosticamos en esta columna: Gerardo Vargas Landeros no sería considerado por el PRI para ser candidato a Senador. El único que creía que sí lograría tal objetivo era el propio ex secretario general de gobierno.

Gerardo Vargas no entendió que en la política las facturas se cobran y a él le llegó la hora de pagar su traición al PRI, cuando apoyó y trabajó para la alianza electoral PAN/PRD/ CONVERGENCIA, que llevó a Mario López Valdez a la gubernatura del estado en 2010.

“Fuerza Trébol” se quedó sin fuerza y marchitada ante la noticia de que su líder no fue considerado para ninguna candidatura federal, ni local. Sin embargo Vargas Landeros intenta engañar haciendo creer que tiene seguidores que pueden representar un atractivo para el resto de los partidos políticos. Gerardo no entendió que ya no es el otrora poderoso secretario general de gobierno, que ya no tiene presupuesto estatal a su disposición y que ya no tiene la capacidad para castigar a servidores públicos si no obedecen sus órdenes.

En su soberbia, el compinche de Malova desafió al Gobernador del Estado Quirino Ordaz Coppel y se fue a la Ciudad de México a buscar su sueño político. Intentó brincárselo porque sabía que él no es santo de la devoción de Quirino. Pero Gerardo Vargas fue más allá, se atrevió a acusar a Quirino de orquestar una campaña en su contra, ante el presidente de Morena Andrés Manuel López Obrador. El peje lo escuchó y lo bateó.

El malovista en mención presume lo que no controla. Dice que tiene panistas y perredistas en su agrupación (de la cual no sabe cuántos miembros la integran), dice que ha recibido invitaciones de otras fuerzas políticas para ser candidato, dice que él puede hacer ganar a quien “Fuerza Trébol “apoye en las próximas elecciones. Discurso hueco, débil y falaz. Lo cierto es que el único instituto político que ya le abrió las puertas a los malovistas es el Partido Independiente de Sinaloa, lo que confirmó el rumor, desde su conformación, que detrás de su dirigente estatal está Gerardo Vargas Landeros y no Francisco Frías Castro como se comentaba.

Gerardo Vargas está tragando cucharadas de su propia sopa y no le gusta. Olvida que cuando él fue gobernador de facto (Malova fue el gobernador Constitucional y Juan S. Millán el gobernador Maximus) trató de manera altiva y déspota a quien se oponía a sus caprichos; intimidaba, amenazaba y castigaba a diestra y siniestra. Soslayó que la vida da vueltas y seis años después se queja de que el gobernador Quirino no lo quiere, que el PRI no lo perdona y que molestan a sus escasos seguidores. Tales declaraciones provocaron que el pacto de impunidad en favor de Malova y Vargas Landeros penda de un hilo. La carpeta del expediente GVL está lista para darse a conocer a la opinión pública y de paso a las autoridades federales. Ni su padrino político Juan Millán Lizárraga, ni su amigo Mario López Valdez lo apoyan en su causa perdida. Gerardo se quedó sólo.

La “Fuerza Trébol” se convirtió en un trébol de mala suerte.